Descripción
God of War III Remastered
God of War III Remastered cierra la historia de Kratos –Ghost of Sparta y Ascension, de salida posterior, se sitúan antes- y en principio pone punto final al Fantasma de Esparta.
God of War III presentó en la jugabilidad nuevas magias y armas variadas.
A las hojas del exilio hay que sumar los garfios de Hades que roban almas, no son las más potentes pero sí de las más rápidas.
Cestus pone la fuerza bruta con los enormes puños metálicos que hacen temblar a cualquier enemigo.
Y el látigo de Némesis añade ataques eléctricos y facilidad de crear combos.
Con ellas, Kratos se embarca en una epopeya en el mismísimo Olimpo, enfrentado directamente a todos los dioses.
Aunque los puzles de entorno y parte de plataformas se redujo en comparación con los anteriores capítulos.
Encontramos una curiosa sección que juega con las perspectivas y varias pruebas con portales dimensionales.
God of War es principalmente un hack´n slash, pero siempre está ahí un componente aventurero que rompe la monotonía.
En varios puntos del viaje aparecen tramos de vuelo en ascenso y caída.
Y fuera de la historia principal tenemos un modo de retos para poner en práctica nuestras habilidades con los combos y la velocidad de juego.
Además de añadir unas horas más al modo principal.
Matando dioses a 1080p
El God of War III fue sin duda uno de los techos técnicos de la pasada generación.
Esto hace que su lanzamiento en PlayStation 4 no esté demasiado justificado por cuestiones técnicas.
Porque el juego sigue luciendo sorprendentemente bien para un sistema de hace 10 años.
Esto, añadido a la cuestión de recibir sólo una aventura remasterizada y no toda la saga –o qué menos que Ascension–, es sin duda el talón de Aquiles, perdón, Kratos, que nos hace preguntar si la remasterización era necesaria. Y la respuesta es en este caso sencilla: no demasiado.




















