Descripción
Cars 3 Driven to Win
Cars 3 Driven to Win , volvemos a estar ante un juego de karts que destaca por saber diferenciarse lo suficiente de los principales referentes del género gracias a sus mecánicas únicas.
Sí, pisar el acelerador constantemente, derrapar como profesionales y encontrar los mejores atajos en cada circuito es algo fundamental para hacernos con la victoria, pero aquí es tan importante la habilidad al volante como conducir con estilo.
Controles
Gracias al stick derecho del mando podremos hacer que nuestro vehículo realice diferentes acrobacias, como conducir de espaldas (lo que invierte los controles), a dos ruedas o ejecutar todo tipo de giros en el aire.
Todo esto, sumado a los derrapes, nos rellenará parte de nuestra barra de turbo, la cual tenemos que aprender a gestionar.
Ya que esta la podemos utilizarla en pequeñas dosis o esperar a que se llene entera para entrar en «la zona» y arrasar con todo a gran velocidad durante un periodo de tiempo más que considerable.
Movimientos
Para obligarnos a dominar todos los movimientos de nuestro coche, en los trazados encontraremos una serie de bandas que nos llenan una enorme cantidad de nuestro medidor de turbo.
Aunque estas solo se activan si ejecutamos la acción que nos indiquen, como derrapar o conducir de espaldas.
Lejos de ser una simple ayuda, saber aprovechar esta mecánica resulta imprescindible para ganar y se convierte en una parte integral en nuestra estrategia durante la carrera.
De hecho, uno de los grandes atractivos que tienen los circuitos en su diseño es que no son pocas las veces en las que nos proponen diferentes rutas.
Unas con atajos aunque sin bandas de turbo y otras que acortan menos pero que nos recompensan con un buen empujón a nuestro medidor.
Por lo que siempre tendremos que estar valorando cuál es el recorrido que más nos conviene para cada vuelta.
Lo que demuestra lo bien planteado que está el juego y la profundidad que esconde bajo esa apariencia infantil y para todos los públicos que tiene.
En general, los controles responden muy bien (aunque las físicas pueden hacerse un poco raras por el poco peso que suelen tener los vehículos).
Y competir es realmente divertido al tener que estar pendientes de tantas cosas: vigilar a nuestros rivales, realizar acrobacias, buscar buenos atajos, gestionar nuestro medidor de turbo.
Y, por supuesto, conducir bien para tomar las curvas de la mejor manera posible mientras hacemos todo lo demás.
Circuitos
Los circuitos tampoco desmerecen, ya que sus trazados están muy bien estudiados y se nota que cada curva y atajo están colocados con sentido.
Además, resultan tremendamente abiertos, por lo que la mayor parte del tiempo nos la pasaremos fuera de la carretera principal para aprovecharnos de las ventajas que nos ofrezcan los escenarios.
Algo que nos ha llamado muchísimo la atención es que se trata de un juego con una enorme cantidad de contenidos:
Más de una veintena de personajes jugables (cada uno con sus características y peculiaridades únicas) y circuitos.
Así como seis modos de juego que incluyen vueltas rápidas, carreras normales, carreras con objetos (aunque estos son demasiado genéricos y su uso no es especialmente divertido ni satisfactorio), carreras eliminatorias, acrobacias y copas.






